• 01
  • 01
  • 01
  • 01
  • 01
  • 01
  • 01
  • 01
  • 01
  • 01
  • 01
1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1

Deportes.

«To love the game beyond the prize»

La propuesta deportiva de St. Margaret’s School integra distintas disciplinas, torneos intercolegiales y un sistema de Houses que convierte cada desafío en una oportunidad de crecimiento, liderazgo y pertenencia.

“Amar el juego más allá del premio” es la frase que guía el área deportiva del colegio. La propuesta busca que los alumnos conozcan y practiquen diversas disciplinas, pero, sobre todo, que incorporen la actividad física como parte de su vida.

“El sello distintivo de la escuela es que los chicos disfruten del deporte y lo vivan como una posibilidad de crecimiento, desarrollo y aprendizaje, no como una obligación”, explica Sebastián Agostineti, director del área de Educación Física. Esa mirada se vincula con el School Spirit: no rendirse, intentar superarse y dar el máximo esfuerzo, independientemente del resultado.

La oferta incluye atletismo, voleibol, hockey, fútbol, tag rugby y, desde este año, handball. Para desarrollar estas actividades, el colegio cuenta con un espacio cubierto cercano a la institución y con las instalaciones al aire libre del predio de la Fuerza Aérea, en Vicente López.

Además, participa en competencias organizadas por ADE —Asociación Deportiva Escolar— y ACoBi —Asociación de Colegios Bilingües—, y promueve encuentros con otras instituciones educativas.

Una convicción atraviesa toda la propuesta: el valor del juego limpio y la lealtad deportiva. “No se trata solamente de ganar o perder, sino de participar, esforzarse y dejar lo mejor de cada uno”, resume Sebastián Agostineti.

Houses: identidad, pertenencia y espíritu de equipo

Las Houses son una insignia de la cultura del colegio, heredada de la tradición escolar británica. Desde primer grado hasta quinto año, cada alumno pertenece a una de ellas y participa en competencias deportivas, artísticas y académicas.

La ceremonia de asignación es uno de los momentos más esperados por los más pequeños. A partir de allí, el sentido de pertenencia se expresa a través de colores, banderas, cantos y un orgullo compartido que se renueva en cada actividad.

“La propuesta no se limita a competir en deporte o en áreas académicas. Muchas acciones cotidianas también suman puntos para cada House”, explica Verónica Greene de Peper, directora del colegio.

El objetivo central es que todos se sientan parte. Cada alumno tiene una responsabilidad dentro del equipo, más allá de su nivel de desempeño. Participar, estar presente y sostener al grupo también constituyen una forma de éxito.

La competencia funciona así como una preparación para nuevos desafíos: enseña a aprender tanto del triunfo como de la derrota. Dentro del colegio, las Houses pueden ser rivales; en los encuentros intercolegiales, esos mismos alumnos deben unirse bajo el School Spirit para representar a la institución.

También se fortalecen capacidades de liderazgo, especialmente entre los estudiantes de secundaria, que asumen roles de guía y organización.

La máxima celebración de este espíritu son los Sports: una jornada que reúne atletismo, hockey, fútbol, voleibol y rugby. Cada House despliega sus colores y celebra la oportunidad de jugar con otros. La copa final reconoce al equipo ganador, pero corona, sobre todo, un recorrido de esfuerzo, compromiso y pertenencia que trasciende el resultado.